17/12/2025
En la industria audiovisual, cada proyecto es el resultado de una combinación compleja de creatividad, financiación y estructura jurídica.
Sin embargo, en la práctica, muchas de las dificultades que surgen en el acceso a ayudas públicas, incentivos fiscales o financiación privada no tienen su origen en la obra audiovisual en sí, sino en una deficiente o ausente formalización contractual.
En nuestro dia a día nos encontramos con proyectos sólidos desde el punto de vista creativo que se debilitan considerablemente por problemas contractuales inicialmente evitables.
La formalización contractual en el audiovisual no es un mero trámite, sino el eje sobre el que se articula la seguridad jurídica del proyecto.
En este sentido, y a modo de resumen, debemos decir que una estructura contractual adecuada permite:
Las Administraciones públicas y los organismos concedentes de ayudas exigen cada vez más coherencia jurídica y documental. En este sentido hay que remarcar que no basta con un buen proyecto, es imprescindible poder demostrar, mediante la existencia de contratos:
En el ámbito de los incentivos fiscales al audiovisual (art. 36 LIS, esquemas de financiación y tax lease), la seguridad jurídica es especialmente crítica.
Las auditorías y revisiones administrativas parten de una premisa clara: no hay gasto válido sin soporte contractual suficiente.
CONCLUSIÓN
En el audiovisual, la creatividad impulsa los proyectos, pero es la seguridad jurídica la que los hace sostenibles en el tiempo. En todo caso hay que enfatizar que una correcta formalización contractual no solo protege la obra, sino que maximiza el acceso a ayudas e incentivos culturales.
Autores
Socia. Área de Medios y Entretenimiento